Puntada tras puntada se va esbozando lo que acabará siendo una obra de arte única y valiosa... y, como siempre, cada puntada de la mano bordadora está guiada por pensamientos, recuerdos y sentimientos...

martes 4 de enero de 2011

Tejiendo recuerdos


Al ver que no me daba tiempo de terminar los marcapáginas para Navidad, me desanimé un poco y me enfrasqué en la lectura de "El club de los Viernes". Me enganchó de tal manera que ni siquiera encendí el ordenador en toda una semana.

Al terminar el segundo libro saqué lana y las agujas del punto y me lié con una muestra de la "manta de Georgia" que las protagonistas tejen en el libro. Es un sencillo dibujo de cuadros para principiantes, alternando 3 puntos del derecho con 2 puntos del revés.

Experimenté la sensación tranquilizadora de tejer, de sentir la suavidad de la lana en mis manos, de oir el traqueteo de las agujas al chocar, de no tener que pensar mucho y dejar que las manos trabajaran solas, ya que la propia labor te va indicando cómo toca hacer el siguiente punto...

La muestra no me gustó demasiado y recordé un chaleco a cuadros que tejí hace muchísimos años para mi hijo mayor cuando éste tenía 3 añitos y que años más tarde también le encantaba ponerse a su hermano pequeño. Incluso aún me quedaba un ovillo de la lana que había utilizado y estuve haciendo una muestra. Ya no recordaba exactamente cómo era pero después de hacer y deshacer unas cuantas veces saqué la muestra al tiempo que mis pensamientos vagaban por los recuerdos de mis niños con aquel chaleco granate.

Después saqué mis carpetas de apuntes y quise hacer otra muestra. Bajé al trastero y busqué la cesta con los restos de lana que había acumulado en veintitantos años... cada uno de aquellos ovillos era parte de mi historia y recordaba cada prenda que había tejido con cada uno de ellos.

Mientras seguía con la muestra del chaleco granate y pensaba qué podría hacer con aquellos restos de lana llegó mi hija y me dio la solución, así que enseguida me puse con la lana azul que había elegido para proponerle algún punto para su chaleco. Ya tengo la muestra y me voy a echar cuentas de cuántos puntos necesito para comenzarlo hoy mismo.

4 comentarios:

MariCari♥♥♥♥♥♥♥ dijo...

Siiiiii pero qué vas a comenzar... y el punto ese de Georgiana... qué es... madre cómo me has dejado de intrigada, hija, esto no se hace las vísperas de RR.Magos... ¡Anda, explícate, explícate! je, je.... por si tengo que pedir que me traigan unas agujas de hacer punto... ah! y un par de ovillos de lana... je, je.

Carmen dijo...

Estoy deseando ver cómo te queda el chaleco para tu hija. Conociendo tus trabajos, seguro que estará precioso.

Es cierto que necesitamos variar un poco la rutina de vez en cuando, y el tejer, a mi también me relaja mucho. Yo también hice chalecos, chaquetas, jerseys, gorros, etc para mi hijo y mi marido. Recuerdo que a mi mi niño, siempre le picaba todo lo que le hacía y a mi me frustraba mucho, ... sin embargo ahora, siempre me está pidiendo uno de aquellos modelitos que le hacía de pequeño :) lo que es la vida, cómo cambiamos.

Ánimo y al toro. Lo dicho, estoy deseando ver tu trabajo. Muchos besiños gallegos. ;)

Betty.B.López dijo...

Acabo de descubrir este blog y me ha gustado mucho lo que haces!! espero visitarte amenudo, y quizá me anime yo ha hacer alguna cosilla de las de tu tutorial. Me gusta mucho el porta-agujas!!!
Un saludo,
Betty

Pásate por mi blog y dame tu opinión: http://lascreacionesdebeatrizbustolopez.blogspot.com/

Gabiota dijo...

Marifé, precisamente hoy estaba viendo los restos de estambres que tengo y me pregunta mi esposo, que puedes hacer con ellos?? le dije: unos cuadritos de colores o una cobijita, haciendo una vuelta de cada color, jajja Ya veré que hago, pero hay que usarlos.
Me tienen intrigada con el libro, que ya lo quiero leer, voy a ver si acá en Mty lo consigo.
Un abrazote y mil besos para tí!!!